Dólar: esperan presiones cambiarias aún después de un acuerdo de deuda

Novedades 30 de julio de 2020 Por aldana reinoso
El peso es la moneda de mercados emergentes que más se devalúa en lo que va del año. Sin bien una renegociación sería alentadora, el mercado apuesta a que exista una presión alcista sobre el dólar en el mediano plazo.
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La moneda de mercados emergentes que más se devalúa es el peso argentino, con el contado con liquidación subiendo un 65%, seguido por el real brasilero ya que el dólar en Brasil sube un 29% en 2020. Si en vez de tomarse el contado con liquidación, se tomase el dólar oficial, el peso argentino oficial sería la tercera moneda que más se devalúa, reflejando una suba del dólar del 20,5% en lo que va del año. Luego le siguen el rand sudafricano (18%), el rublo ruso (17%), el peso mexicano (16%), la lira turca (16%) y el peso colombiano (13%).

Entre las más firmes se destacan el dólar surcoreano, la rupia india, el peso chileno y el fornito húngaro, que pierden menos de 5% contra el dólar.

En promedio, el dólar en los mercados emergentes sube 15% en lo que va del año. De esta manera, el tipo de cambio oficial gana 5 puntos porcentuales más que el promedio, mientras que el contado con liquidación sube más de 4 veces que el promedio de emergentes y es el tipo de cambio que más sube en el mundo emergente.

Fernando Díaz López, portfolio manager de Cohen explicó que la devaluación del peso (SIOPEL) está en línea en lo que va del año con la devaluación de por ejemplo México y Brasil.

Sin embargo, advierte que la diferencia está en que Argentina tiene una alta inflación y en términos reales se atrasa: “Esta apreciación de monedas, sumada a la recuperación económica, ayuda al precio de las materias primas y beneficia también a la Argentina”.

Rodrigo Benítez, economista jefe de Quinquela Fondos recordó que si bien la dinámica que tuvo el tipo de cambio en Argentina en la primera mitad del año estuvo más asociada a factores internos que al escenario internacional, el foco en nuestro mercado estuvo puesto más en la brecha entre contado con liquidación y dólar mayorista. “Esa brecha se amplió en los momentos en que se frenaban las negociaciones para reestructurar la deuda o cuando los incentivos internos favorecían la cancelación de pasivos en dólares.

Cuando el ritmo de devaluación es sostenidamente mayor a la tasa de interés en pesos y a la inflación, se promueve la cancelación de pasivos en dólares y el atesoramiento en moneda extranjera, aún sobre los canales alternativos. Eso pasó en especial en el segundo trimestre y llevó la brecha a valores superiores al 70%”, señaló Benítez.

Deuda argentina y tipo de cambio

La dinámica del tipo de cambio se vio influenciada por los avances y retrocesos en relación a la negociación de la deuda. La expectativa esta puesta en que un posible acuerdo con acreedores que deje sin holdouts a la Argentina, pueda hacer crecer el valor de los activos financieros, a la vez que se de un escenario de apreciación del tipo de cambio .

En el corto plazo, el CCL vuelve a acercarse a los $ 120, en un marco de mayor incertidumbre donde volvieron las tensiones entre el Gobierno y los acreedores por la deuda, y el dólar informal avanzando firme hacia los $140. Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI) remarcaron que tanto el dólar contado con liquidación como el dólar MEP vuelven a tomar más distancia del dólar oficial que sigue con leves devaluaciones y atrasado respecto a las monedas de la región.

“Un acuerdo podría traer un leve alivio al tipo de cambio por el corto plazo, aunque detrás de la demanda encontramos una emisión monetaria muy fuerte, y un conjunto de problemas económicos y políticos que siguen incentivando el refugio en el dólar. Por lo tanto, seguimos viendo presión alcista en el dólar en el mediano plazo”, advirtieron. Fernando Diaz López, portfolio manager de Cohen explicó que ante un acuerdo por la deuda se podría llegar a ver es una baja en la brecha entre el paralelo y el oficial aunque no cedería las chances de ver una continuidad en la suba del dólar.

“Creemos que la presión sobre el dólar está más orientada a mantener el superávit comercial y fomentar las exportaciones. Además, si bien las monedas Latam se devaluaron en términos nominales de forma similar al peso argentino, gran parte de ellas no tienen una alta inflación por lo que en términos reales argentina debería devaluar para recuperar esa competitividad. Por ello es importante seguir el tipo de cambio real bilateral y nos puede favorecer que para la última parte del año y principios del próximo el real se aprecie con relación al dólar”, dijo.

El economista de Quinquela Fondos, Rodrigo Benítez coincide con Diaz López sobre la importancia del tema de la deuda: “Si se cierra un acuerdo que genere una solución integral podemos estar ante una reducción de la brecha, que podría ir de los niveles actuales del 60% a cifras más cercanas al 40%. Escenarios de menor brecha solamente son posibles si se logra ir eliminando restricciones sobre el mercado cambiario.

En cambio, si fracasan las negociaciones la brecha subiría nuevamente a valores iniciales del orden del 75% al 80%”, advirtió el economista. Finalmente, planteó que existen otros factores que podrían hacer que el tipo de cambio siga empinándose al alza pese a la existencia de un posible acuerdo por el tema de la deuda: “Si ponemos el foco sobre el dólar comercial, el análisis es algo diferente.

Desde la perspectiva del BCRA, lo ideal es mantener un ritmo de depreciación que sea inferior a la tasa de interés, pero mayor o igual que la inflación". Sin embargo, el problema es que ese equilibrio no es sencillo de lograr y menos aún si se acelera la inflación. En ese escenario, aumenta la probabilidad de que no se puedan acomodar los incentivos y eso genera un desequilibrio en el mercado cambiario que pueda forzar al Central a tener que hacer un ajuste discreto en el tipo de cambio.

En estos escenarios no vemos que tenga una probabilidad representativa de ocurrencia el escenario en donde el tipo de cambio oficial se atrasa ya que no es compatible con la aceleración inflacionaria. "Si se produjera un exceso de oferta de dólares -en un escenario optimista-, el BCRA tendría margen para ir liberando restricciones y mantener el equilibrio sin necesidad de intervenir”, anticipó el economista jefe de Quinquela Fondos.

Brasil

El real brasilero es la segunda moneda que más se devalúa en lo que va del año en la región, superado solo por el peso argentino. Mientras que el dólar contado con liquidación en argentina sube un 64,5% en el año, el dólar en Brasil sube un 29%. Bastante más atrás le sigue todo el pelotón de monedas de la región con una suba del dólar de entre el 16% como el peso mexicano, 13% como el peso colombino o menos del 6% como el sol peruano y menos del 2% como el peso chileno.

Sin embargo, así como el real está entre las monedas que más se devaluaron, también es la moneda que más se apreció desde el pico de mayo. El dólar cayó 13% desde mediados de mayo a la fecha y el real es la moneda de la región que más se apreció. Le sigue el peso mexicano, 9% de caída del dólar, el contado con liquidación local cae un 8%, 6% el peso colombiano y el peso chileno y 2,5% de caída del dólar contra el sol peruano en los poco más de dos últimos meses.

Marcelo Otermin, presidente de ICBC Investment Argentina afirmó que por cuestiones políticas, sanitarias y económicas, el real aceleró su depreciación alcanzando a mediados de mayo un valor de casi 6 reales por dólar, lo que implicaba un salto de 48% respecto del nivel de fin de 2019. A su vez, se mostró optimista sobre el futuro de Brasil y espera que el tipo de cambio siga apreciándose como lo viene haciendo en las últimas jornadas. “Tanto desde el punto de vista técnico como fundamental, los 6 reales del tipo de cambio en Brasil representaba un “overshooting”, el cual se fue corrigiendo paulatinamente hasta los valores de hoy en torno a los 5,2 reales.

En el corto plazo, y en la medida en que la situación sanitaria mejore, esperamos que el tipo de cambio pueda seguir apreciándose y en consecuencia también lo haga la valuación de los activos de riesgo, especialmente de renta variable. Ahora bien, si miramos lo que sucedió con el mercado bursátil, el índice Bovespa medido en dólares cayó en el año alrededor de 32%, es decir que el driver principal del movimiento ha sido el tipo de cambio, con un mercado casi lateral medido en reales”, explicó.

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