Martín Guzmán y el FMI definen el futuro del dólar

Educación Financiera 10 de febrero de 2022 Por Aldana Reinoso
El gobierno define un ajuste de tipo de cambio con el FMI. Buscan una metodología que permita un "equilibrio" sin hacer un salto devaluatorio y que tampoco impacte en la inflación.
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Cuando anunció el principio de entendimiento con los técnicos del Fondo Monetario Internacional, el ministro Martín Guzmán hizo hincapié en dos aspectos: que no habría ajuste fiscal y que tampoco se produciría un salto devaluatorio. Según supo Ámbito, el equipo negociador aún no cerró el “capítulo cambiario” del acuerdo y todavía resta definir dónde se va a fijar el tipo de cambio y cuál será la metodología de ajuste de esa variable. “Se sigue negociando”, enfatizaron.
 
“Va a haber un ajuste del tipo de cambio pero no se definió la metodología aún”, detalló una fuente con conocimiento de algunos detalles de las conversaciones. Según explicó, se “está terminando de definir” la metodología que permita un equilibrio entre ajustar el tipo de cambio sin hacer un salto devaluatorio y que, al mismo tiempo, no impacte en la inflación.

El objetivo, como repitieron los funcionarios nacionales que hablaron del acuerdo, está puesto en la acumulación de reservas, el tercero de los ítems más importantes en el compromiso que asuma el país una vez que se apruebe el acuerdo y que, junto con las metas fiscales y monetarias, serán determinantes en las revisiones a las cuales están atados los desembolsos. El propio Sergio Chodos, director por el Cono Sur ante el FMI y el hombre fuerte de Guzmán en las negociaciones con el organismo, aseguró en una entrevista con Perfil que “en el contexto de dar señales de fortaleza, la fortificación de las reservas es importante”.

La convicción oficial es que, en este camino, el precio de las commodities internacionales juega a favor del plan oficial. Y no es para menos, porque en lo que va de 2022 el precio de los contratos a futuro de la soja para marzo saltaron casi un 20%: de U$499,89 la tonelada pasaron a tocar un valor de U$596,89 por tonelada en la jornada de ayer.

Hace unas semanas, en una entrevista con Ámbito, el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, aseguró sobre la cuestión cambiaria que “a partir del acuerdo con el FMI se despejarían algunas incertidumbres”, lo que provocaría un cambio en las expectativas. “Debiera llevar a niveles de importaciones más normales, a recuperar crédito comercial y también conseguir un mayor financiamiento neto de organismos multilaterales. Con este conjunto, esperamos para este año un mejor resultado de la balanza cambiaria”, explicó el presidente de la autoridad monetaria. A su vez, detalló que esperan que el FMI realice “un desembolso al inicio del programa”, que según le comentó otra fuente a este medio podría ser de una magnitud mucho más importante que el vencimiento de U$2838 millones de las últimas semanas de marzo.

La meta de acumulación de reservas para 2022, según detalló Guzmán el viernes de los anuncios, será de U$5.000 millones. También como parte de las negociaciones no está definido de qué manera se contabilizarán los DEG que está previsto que el FMI “devuelva” a la Argentina, producto de los pagos que realizó el país mientras seguían las negociaciones y que habían sido girados por el organismo como una ampliación a todos sus socios para hacerle frente a la pandemia.

¿Qué es lo que históricamente imponía en sus programas el FMI sobre el frente cambiario?

Pablo Nemiña, economista e investigador de FLACSO y CONICET, le dijo a este diario que “usualmente (post caída de Bretton Woods) el FMI pedía unificar y liberalizar, pero ahora no es tan lineal”. “Reconoce la importancia de los controles (transitorios) para evitar una excesiva volatilidad”, aseguró. “En los 80/90, hubiera pedido la unificación y liberación de un solo shock, pero hoy reconoce la importancia de escalonar y reducir de forma acompasada los spread para atender particularidades de una economía bimonetaria”, detalló Nemiña.

 

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