Los bonos en dólares consolidan su recuperación: subieron 18% en 30 días

Mayor credibilidad del plan del Gobierno de moverse en un sendero de equilibrio fiscal, búsqueda de dolarización por parte de los inversores y un clima global más favorable para activos emergentes, entre los factores que explican el repunte.

Nacionales Por: CPN Guillermo F. Williams 19 de diciembre de 2022
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Los bonos soberanos en dólares profundizaron su tendencia alcista y consolidaron la recuperación que comenzaron en noviembre. Ante una combinación de factores locales y externos, la deuda argentina en dólares logró potenciar su repunte. Por un lado, la desaceleración de inflación en Estados Unidos aumentó expectativas de una moderación en la política monetaria de la Fed y dio lugar a un clima global más favorable para activos emergentes. Y, por otro lado, en el ámbito local, la búsqueda de dolarización por parte de los inversores y una mayor credibilidad en el plan del Gobierno de moverse en un sendero de equilibrio fiscal llevaron a que la deuda soberana en dólares se aprecie.

En ese marco, los bonos en dólares acumularon subas del 18% en promedio en los últimos 30 días. Los globales mostraron un alza promedio del 17,8%, impulsados por el GD30, que tuvo un alza del 21,2%, y el GD29, con un alza del 20,7%. En la misma tendencia, los Bonares evidenciaron una suba del 18% en el mismo período, impulsados por el AL30 que exhibió subas del 19%. Esta recuperación hizo que el riesgo país retrocediera 6,6%, hasta los 2.227 puntos básicos.
 
 

Nicolás Cappella, sales trader de Grupo IEB, señala que la recuperación responde a un buen ambiente internacional que ayudó mucho a la deuda de los países emergentes. “Los datos de EE.UU. muestran que una desaceleración marcada en la inflación ayudó en ese contexto. Estos datos apuntan que las subas de tasas de la Fed ya estarían cerca de sus niveles más altos. Este año la tasa de la Fed subió 4% mientras que para el año próximo se espera 1% aproximadamente de suba únicamente. Por lo tanto, esto generó un clima más constructivo con los bonos de Estados Unidos y por consiguiente al resto de la deuda de los países emergentes. Sumado a ello, argentina se encontraba muy rezagada en el rendimiento de los bonos de la región, y este buen clima le permitió tener un crecimiento lineal con los rendimientos de la región”, remarcó.

Además del favorable clima internacional, que abriría un panorama de menor restricción a la liquidez de dólares y un respiro extra para la economía del Tesoro a la hora de pagar los vencimientos de la deuda en dólares, Mariano Torres, portfolio manager en Quaestus Advisory, destacó dos factores locales que influyeron en la recuperación de los bonos. “En primer lugar, hay una mayor credibilidad hacia el plan del Gobierno de moverse en un sendero de equilibrio fiscal, con cuentas más sustentables que puedan converger en un escenario donde la argentina pueda repagar la deuda, y dejar atrás las altas probabilidades de default. Actualmente, ante la recuperación de las cuentas fiscales no parecería complejo cumplir con los vencimientos hasta el 2027-2028. El hecho de acercarnos a un sendero fiscal de equilibrio aumenta las probabilidades de repago y daría una situación donde la deuda puede ser rolleada y no necesariamente financiada con la caja de ganancias fiscales”.


En segundo lugar, Torres señaló “muchos compradores de deuda argentina habían migrado desde la deuda en dólares a la deuda en pesos porque consideraban la escasez de dólares como un riesgo, y que los pesos podían, en última instancia ser emitidos, lo que los llevó a comprar bonos CER y dólar linked. El acuerdo con el FMI llevaba a que argentina tenga que continuar este financiamiento en el mercado de deuda en pesos, que funcionó bien en el año, pero tuvo momentos de agotamiento, además de limitar la asistencia al Tesoro. Ante estos momentos de saturación, muchos inversores abandonaron la deuda en pesos y volvieron a ocupar posición de compra en la deuda en dólares, y eso generó una apreciación ante precios muy atractivos”.

Perspectivas
Pablo Repetto, head of research en Aurum Valores, subrayó: “Creemos que son un vehículo interesante para quienes busquen dolarizar su posición porque siguen estando baratos tanto contra pesos como contra dólares. Cubren la expectativa de suba de los dólares libres, lo que los haría subir en su cotización en pesos, pero además deberían ir subiendo los precios en dólares. Deberían ir mejorando porque los rendimientos son muy altos. Si bien han estado cotizando más por paridad que por retorno, en algún momento deberíamos ver una compresión de rendimientos o al menos por el mero transcurso del tiempo los altos rendimientos deberían ayudar a que suban de valor”.

Por su parte, Torres señaló que “el mercado considera que por lo menos hasta los valores del año pasado es un target que debemos solucionar, tomando otro tipo de medidas estructurales”. “Dada las condiciones actuales, podemos tranquilamente volver a los valores de 2021, donde la probabilidad de default era elevada pero no algo seguro, tal como se consideraba a mitad de este año, con probabilidad de default superior al 95%. Actualmente, las valuaciones parecerían acercarse un poco más a la capacidad de pago que tiene la Argentina”, concluyó.

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