Bitcoin versus oro: dos extremos opuestos de la misma burbuja y una dinámica perversa de la FED

Educación Financiera 04 de octubre de 2021 Por Aldana Reinoso
El dólar se devaluó muchísimo contra activos financieros de valor intrínseco acciones, commodities, real estate o criptomonedas. Un dólar hoy compra más o menos los mismos euros que en 2008 pero muchísimo menos Nasdaq. La influencia de la Reserva Federal (Fed).
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Los tiempos heterodoxos que vivimos en materia de política monetaria nos obligan a conceptualizar con rotunda diferencia dos términos relacionados en apariencia pero con dinámicas muy opuestas: "inflación tradicional" y "reflación de activos financieros". 

La "inflación tradicional" se relaciona a la suba de precios en bienes reales como un alfajor, por ejemplo; mientras que la "reflación de activos financieros" estrictamente se correlaciona a la suba de cotizaciones de bienes con valor intrínseco como acciones, commodities, real estate o criptos. 

De hecho, más que reflación esto que hoy vemos huele a una bíblica hiperinflación de activos financieros intencionalmente generada por la emisión monetaria en manos de la Reserva Federal. No caben dudas que desde el 2008 el objetivo de la Fed fue el de reflacionar al mundo entero con índices de acciones mostrando rentabilidades que fácilmente superan el 500% de punta a punta. 

 El dólar se devaluó muchísimo pero no contra monedas tradicionales sino contra activos financieros de valor intrínseco, incluidas las criptos. Y este movimiento fue intencionalmente propiciado desde la Reserva Federal como sostenedora de última instancia del nivel de las cotizaciones.

LA DEVALUACIÓN DEL DÓLAR

Un dólar hoy compra más o menos los mismos euros que en 2008 pero muchísimo menos Nasdaq (índice tecnológico de Estados Unidos) que por entonces. De ahí que se puede afirmar que el dólar se devaluó muchísimo contra activos de valor intrínseco. 

Por lo tanto, la licuación hiperinflacionaria del dólar opera en principio, si uno se queda afuera del mercado de acciones lo cual en sí mismo denota una dinámica muy perversa en el mercado. 

La Fed "obliga" a la toma de riesgo porque de lo contrario "te licúa" y en el proceso se encargó de "suicidar" al mercado de bonos como alternativa de ahorro dado el brutal colapso de tasas que venimos observando no desde el año pasado sino desde la crisis inmobiliaria del 2007. 

Conclusión: el mercado está muy por encima del óptimo en cuanto a la toma de riesgo en una actitud que aunque preserva, resulta "protectiva", "anti-licuatoria" y sumamente "delirante". Este es el mundo de "tasa cero" y cuatro rondas de "Flexibilización Cuantitativa" generados por la Fed desde el colapso de Lehman en 2008.

EL LADO MÁS EXPLOSIVO DE LA BURBUJA GLOBAL: LA HIPERINFLACIÓN EN CRIPTOS 

Quizá el Bitcoin, el ETH y todos sus primos hermanos llegaron para cambiar el mundo. Quizá multipliquen su valor actual por 1.000.000 o quizá valgan cero en un rato. 

Lo cierto es que no son un asset class (activo) sino una cuota de lotería arrojada a una cartera. Imposible mantener una posición grande dado que su volatilidad es monstruosa y sus drivers altamente impredecibles. Lo cierto es que las criptos no valdrían lo que hoy valen si la Fed no hubiese empapelado al planeta entero de dólares. 

Resulta imposible jugar una ficha grande en un portfolio no sólo por su volatilidad sino por la abrumadora incertidumbre respecto a los drivers que motivan estas enormes fluctuaciones de precios, las cuales ocurren casi todas las semanas.

Lo cierto es que parecía que las criptomonedas llegaron para quedarse, veremos si sobreviven todas, o si mueren todas a la vez para dar nacimiento a otras. Lo positivo de todo esto es que los principales Estados del mundo en vez de ignorar el fenómeno cripto están comenzando a definir bases conducentes a algún tipo de regulación razonable que ordene parámetros básicos de comportamiento. 

El tiempo dirá si los Estados querrán quedarse con el monopolio exclusivo de la moneda por lo que deberemos esperar a observar si sus propias criptos terminarán devorando a las originales criptos en una competencia directa y muy darwiniana para preservar la capacidad de gravar a los individuos con impuesto inflacionario.

Desde diciembre 2019 hasta el cierre del primer semestre del 2021 el BTC raleó 370% y el ETH explotó en 1566%

Independientemente de la transformación tecnológica generada por el mundo cripto, detrás de semejante rally están todos los rallies en activos de riesgo que vienen pululando desde marzo de 2020, cuando la Fed de Powell decidió inundar al mundo de dólares en su histórico QE4 (Flexibilización Cuantitativa 4 o en criollo, compra de activos contra la mega emisión de dólares) y con ello casi todo subió descontroladamente.

Es cierto que las criptos tienen una locura especial y un beta (sensibilidad contra el S&P) relativamente enorme pero lo relevante es que las criptos forman parte de una burbuja mundial de hiperinflación de activos financieros iniciada desde los mínimos del S&P en marzo 2020 con la crisis del Covid-19. 

LAS CRIPTOS SON EL EJEMPLO MÁS NOTORIO DE LA BURBUJA ACTUAL PERO NO EL ÚNICO

En la actualidad con un mundo de tasa cero y mega QEs por todos lados, todo es una burbuja nominal y no por ello deberá implosionar. Probablemente, el plan de la Fed sea nunca absorber todo lo emitido y que dicha mega emisión se vaya licuando intergeneracionalmente con algo de inflación y algo de crecimiento anual. 

Una tasa nominal de 4% anual a lo largo de 25 años, licuaría el 62% de la emisión del 2020. Es más, en este mundo de "tasa cero" en Estados Unidos, ahora incluso, permitiendo niveles más altos de inflación, deberemos acostumbrarnos a una economía norteamericana en permanente estado de esteroides con tasas reales cortas en terreno negativo.

O sea, si la tasa nominal corta está en cero y encima tenemos inflación norteamericana del 4%, queda claro que viviremos un lapso de mega esteroide con tasa negativa apuntalando fuertemente al consumo, historias que no suelen terminar del todo bien y a las cuales los argentinos estamos muy acostumbrados. 

Estados Unidos está en un proceso muy agresivo de tasas reales negativas lo cual es altamente distorsivo en el largo plazo pero en el corto plazo "compra" un fuerte salto en consumo, clave para recuperar el colapso de actividad generado por el coronavirus.

EL LADO DECEPCIONANTE DE LA BURBUJA GLOBAL: LA LEYENDA URBANA DEL ORO

Desde diciembre de 2019 o sea, dos meses antes de que comenzara la crisis COVID y hasta junio 2021, el GLD (ETF que replica al oro) exhibió un decepcionante retorno acumulado de 15% y a pesar de todos los pronósticos que decían que esta vez el oro les ganaría a las acciones en esta carrera desenfrenada contra la licuación del dólar. 

Esta vez, tal como en la crisis anterior (2008) el oro vuelve a perder feo versus el mercado de acciones en esta esquizofrénica carrera contra la licuación del dólar. En este mismo lapso, el SPY (ETF que replica al S&P de Estados unidos) tiene un retorno acumulado de 33% y el QQQ (ETF que replica équity tecnológico de Estados Unidos) está 66% positivo.

Versus acciones, el oro ha perdido virtualmente contra casi todo. Hasta el EEM (ETF que replica équity emergente) que no ha tenido un gran período exhibe un retorno de 24% superando fácilmente también al oro, todo esto es al cierre del semestre junio 2021 para estandarizar y eliminar ruido de corto plazo. La misma decepción ocurrió en la crisis anterior (2008). El retorno acumulado del SPY desde diciembre 2008 hasta diciembre 2019 fue de 255%. El retorno acumulado del QQQ en el mismo año fue de 616%, mientras que el oro solo generó un retorno de 64%.

 Queda bastante claro que el oro no ha podido en esta crisis y tampoco en la anterior hedgear (proteger) eficientemente contra la hiperinflación de activos intencionalmente generada por la Fed. 

En diciembre 2008, 100 dólares de GLD podían comprar 100 dólares de SPY. A diciembre 2019 esos 100 dólares de GLD se transformaron en 164 dólares que solo podían comprar un 23% del SPY. De esta forma queda muy claro que el oro ha sido formidablemente licuado contra acciones. 

El veredicto: el oro perdió siempre en la carrera contra la reflación de activos. El interrogante: ¿cuál será el destino final del BTC, ETH y todos sus primos hermanos? ¿Los gobiernos permitirán su desarrollo o los terminarán ejecutando en defensa del monopolio por la moneda?

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